Ciencias UNED

Zoco de Astronomía: Pirotecnia celestial

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El Universo no es estático e inmutable. Muy al contrario. Todo, absolutamente todo lo que el Cosmos posee está en continuo movimiento, en continuo cambio, en continua evolución. Las estrellas nos parecen estáticas para nosotros, seres mortales que pasamos como una exhalación en el devenir cósmico, pero también se mueven, muy lentamente, sobre el fondo del cielo, y evolucionan poco a poco. Si, por cualquier motivo extraño de esos que tanto gustan en ciencia ficción pero que tienen muy poco de ciencia, nos trasladáramos de repente 100 000 años adelante o atrás en el tiempo no seríamos capaces de reconocer las constelaciones del cielo de la Tierra: todas las estrellas estarán muy lejos de donde las vemos ahora.

Además, algunas estrellas no habrán nacido aún y muchas de ellas aún no habrán muerto. La muerte de las estrellas es un proceso clave en Astrofísica: el material que se ha procesado en su interior es devuelto al medio difuso interestelar, y servirá a nuevas generaciones de estrellas. Los nuevos soles tendrán una composición química mucho más rica que sus predecesores. Todo está en cambio continuo, aunque pase muy lentamente para nosotros.

Pero, muy de tarde en tarde, sí ocurre algo que podemos ver como cambio repentino en el Cosmos. Algunas estrellas terminan sus días explotando: son las supernovas. Las explosiones de supernova son de los sucesos más energéticos del Universo. Tal es así que las vemos en galaxias muy distantes, a miles de millones de años luz de nosotros. Estos objetos proporcionan una información muy valiosa a los astrofísicos: sirven para medir distancias cosmológicas, se usan para entender la evolución de las estrellas y la creación de nuevos elementos químicos, y son fundamentales a la hora de entender cómo evolucionan galaxias como la Vía Láctea.

Resto del supernova LMC N 49, dentro de la Gran Nube de Magallanes, observado por el Telescopio Espacial Hubble usando filtros en [O III] (azul), H-alpha (verde) y [S II] (rojo). Crédito: NASA y The Hubble Heritage Team (STScI/AURA).
Resto del supernova LMC N 49, dentro de la Gran Nube de Magallanes, observado por el Telescopio Espacial Hubble usando filtros en [O III] (azul), H-alpha (verde) y [S II] (rojo). Crédito: NASA y The Hubble Heritage Team (STScI/AURA)

 

Versión íntegra del artículo originariamente publicado el domingo 27 de noviembre de 2016 en el Suplemento “El Zoco” de Diario Córdoba.

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Autor: cienciasuned

Delegacion de Alumnos de la Facultad de Ciencias de la Uned

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